En un mundo cada vez más digitalizado, la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una herramienta esencial para el desarrollo económico y social. En este contexto, Perú ha dado un paso significativo con la reciente promulgación de la «Ley que promueve el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en favor del desarrollo económico y social del país». Esta ley representa uno de los primeros pasos concretos del país hacia la adopción y regulación de esta tecnología emergente.
A pesar de las brechas digitales existentes en Perú, el país ha realizado esfuerzos significativos para fomentar la transformación digital en el sector público. Según el índice de desarrollo de E-Government de la ONU de 2022, Perú obtuvo 0.7524, escalando entre los países de América Latina con mayores puntuaciones. Esta puntuación refleja el compromiso del país con la digitalización y su voluntad de adaptarse a las nuevas tecnologías.
La nueva ley de IA de Perú aborda aspectos clave para el aprovechamiento de esta nueva tecnología. Entre los seis principios que presenta para el uso y desarrollo de la IA destacan la seguridad y la promoción de la participación colaborativa. La seguridad se refiere a la gestión de riesgos, la ética y la privacidad, mientras que la participación colaborativa implica la cooperación entre instituciones, organizaciones, personas naturales, agentes públicos y privados.
La seguridad es un aspecto crucial de cualquier tecnología, y la IA no es una excepción. A medida que se asienta el potencial de las IA, también crecen rápidamente las preocupaciones sobre cómo y en qué grado estas serán reguladas. La ley peruana aborda estas preocupaciones al establecer principios claros sobre la gestión de riesgos, la ética y la privacidad en el uso de la IA.
La participación colaborativa es otro principio clave de la ley. Este principio reconoce que la IA no es una tecnología que pueda ser desarrollada o utilizada de manera aislada. En su lugar, requiere la cooperación de una amplia gama de actores, incluyendo instituciones, organizaciones, individuos y agentes públicos y privados. Al fomentar la participación colaborativa, la ley busca maximizar los beneficios de la IA para todos los peruanos.
Además de estos principios, la ley también establece responsabilidades importantes para la Presidencia del Consejo de Ministros, que es la autoridad técnico-normativa responsable de «dirigir, evaluar y supervisar el uso y la promoción del desarrollo de la IA». Estas responsabilidades incluyen impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial, la formación de profesionales especializados, el fortalecimiento de la infraestructura digital, el desarrollo de una infraestructura de datos abiertos, el seguimiento de lineamientos éticos y la colaboración nacional e internacional.
La promulgación de la ley de IA es un paso importante para Perú. Sin embargo, el verdadero impacto de la ley dependerá de su implementación y seguimiento. El futuro de la IA en Perú está en manos del sector público, que tiene la responsabilidad de propiciar su uso concreto y garantizar que esta tecnología emergente se utilice de manera que beneficie a todos los peruanos.



